Los eléctricos e híbridos no tratan igual a las llantas
Según reporta Tyrepress, la cadena británica Kwik Fit encargó una encuesta para medir cuántos conductores planean pasarse a un auto eléctrico o híbrido, y los resultados muestran una intención de compra creciente. Aunque los motores de combustión siguen dominando por ahora, cada vez más personas consideran dar el salto. Eso también empieza a notarse en México, donde los híbridos ya circulan con más frecuencia en las ciudades.
Lo que muchos compradores no anticipan es que estos autos exigen llantas distintas. El peso extra de la batería y el torque inmediato del motor eléctrico generan un desgaste más acelerado que en un auto de gasolina. Por eso los fabricantes de llantas han desarrollado líneas específicas para vehículos electrificados, diseñadas para soportar esa carga y ese tipo de tracción.
Qué considerar si ya manejas un eléctrico o híbrido
El primer punto es revisar que las llantas que compres sean compatibles con el peso real de tu vehículo, no solo con las medidas. Muchos autos eléctricos pesan considerablemente más que su equivalente a gasolina, y una llanta subdimensionada se desgasta antes y puede comprometer la estabilidad.
También vale la pena revisar la presión con más frecuencia. Una llanta bien inflada reduce la resistencia al rodamiento, lo que se traduce directamente en mayor autonomía por carga. Perder presión en un eléctrico no solo afecta la seguridad: también recorta los kilómetros que puedes hacer antes de enchufarte.
Finalmente, rota las llantas según el calendario que indica el fabricante de tu auto. En los eléctricos el desgaste tiende a ser desigual entre el eje delantero y el trasero, dependiendo de si la tracción es delantera, trasera o total. Ignorar la rotación puede hacer que un par de llantas se agote mucho antes que el otro, y eso sale más caro a mediano plazo.
En tireclick.com puedes buscar llantas por las medidas exactas de tu auto, ya sea eléctrico, híbrido o de gasolina, y compararlas sin moverte de casa.